SISTEMA UROGENITAL
El sistema urogenital incluye tanto el sistema urinario como el reproductor. Ambos comparten un origen embrionario cercano, por lo que muchas de sus estructuras se desarrollan de manera paralela. Este sistema evoluciona a partir del mesodermo intermedio y pasa por varias etapas antes de alcanzar su forma definitiva. La formación del riñón, los conductos urinarios y las gónadas implica procesos sucesivos de desarrollo, migración y transformación.
DESARROLLO DEL SISTEMA EXCRETOR (PRONEFROS, MESONEFROS, METANEFROS)
El sistema urinario se forma en tres etapas. El pronefros aparece primero pero es rudimentario y no funcional. Después surge el mesonefros, que tiene cierta actividad excretora temporal y contribuye a la formación de conductos importantes para el desarrollo genital masculino. Finalmente aparece el metanefros, que será el riñón definitivo. Este se forma cuando la yema ureteral invade el blastema metanéfrico y da origen al sistema colector y a las nefronas. La interacción entre estas dos estructuras es esencial para la formación de un riñón funcional.

FORMACIÓN DE URÉTERES Y VEJIGA
Los uréteres se desarrollan a partir de la yema ureteral, una evaginación del conducto mesonéfrico. A medida que esta yema se ramifica, forma pelvis renal, cálices y los túbulos colectores. La vejiga se forma a partir de una parte de la cloaca llamada seno urogenital, que se divide para separar las vías urinarias de las digestivas. Conforme avanza el desarrollo, los conductos mesonéfricos se integran en la pared de la vejiga, contribuyendo a la formación del trígono vesical.

DESARROLLO GONADAL (TESTÍCULOS, OVARIOS)
Las gónadas comienzan como crestas genitales indiferenciadas. Su destino depende de la presencia o ausencia de ciertas señales genéticas. En embriones masculinos, la actividad de factores como el gen SRY dirige la formación de testículos, que desarrollan túbulos seminíferos y células que producirán testosterona. En embriones femeninos, la ausencia de estas señales lleva a la formación de ovarios, donde se establecen los folículos ováricos. Durante este proceso, las gónadas migran a su posición final: los testículos hacia el escroto y los ovarios hacia la pelvis.

DIFERENCIACIÓN SEXUAL: CONDUCTOS DE MÜLLER Y WOLFF
Los conductos genitales también comienzan en una fase indiferenciada. Los conductos de Wolff originan estructuras masculinas como epidídimo, conducto deferente y vesículas seminales, pero solo si reciben señales hormonales adecuadas. Los conductos de Müller originan las trompas de Falopio, el útero y la parte superior de la vagina en ausencia de hormonas masculinas. La presencia o falta de hormonas regula qué conductos persisten y cuáles se degeneran, determinando así la diferenciación sexual interna.

ANOMALÍAS: RIÑÓN EN HERRADURA, AGENESIA, DISGENESIAS, MALFORMACIONES GENITALES
Durante el desarrollo pueden presentarse diversas anomalías. El riñón en herradura ocurre cuando los riñones se fusionan en su parte inferior y no ascienden completamente. La agenesia renal se presenta cuando uno o ambos riñones no se forman. Las disgenesias implican desarrollo incompleto o anormal del tejido renal. Las malformaciones genitales pueden deberse a alteraciones en la migración gonadal, en la fusión de estructuras o en la persistencia anómala de conductos. Estas alteraciones pueden afectar la función urinaria, la fertilidad o la anatomía del aparato reproductor.
