SISTEMA NERVIOSO CENTRAL Y PERIFÉRICO
El sistema nervioso se forma a partir del tubo neural y de las crestas neurales. Durante su desarrollo se generan las regiones básicas del encéfalo y la médula espinal, así como las células que conformarán neuronas, glía y sinapsis. Su maduración incluye procesos como la mielinización y el crecimiento axonal, esenciales para la transmisión rápida y eficiente de señales nerviosas. Alteraciones en estas etapas tempranas pueden producir malformaciones significativas del sistema nervioso.
VESÍCULAS ENCEFÁLICAS PRIMARIAS Y SECUNDARIAS
Al principio, el extremo cefálico del tubo neural se expande en tres vesículas primarias: prosencéfalo, mesencéfalo y rombencéfalo. Estas estructuras luego se dividen para formar cinco vesículas secundarias. El prosencéfalo se convierte en telencéfalo y diencéfalo; el mesencéfalo permanece sin dividirse; y el rombencéfalo origina metencéfalo y mielencéfalo. Estas vesículas establecen las bases de las principales regiones del encéfalo adulto.

DIFERENCIACIÓN DE MÉDULA ESPINAL
La médula espinal se organiza en zonas específicas. La placa basal da origen a neuronas motoras, mientras que la placa alar produce interneuronas y neuronas sensitivas. A lo largo del desarrollo, el canal neural central se estrecha y se convierte en el conducto ependimario. Con el tiempo, la médula adopta su estructura definitiva, donde la sustancia gris ocupa el centro y la sustancia blanca se localiza en la periferia.

FORMACIÓN DEL ENCÉFALO Y CEREBELO
Cada vesícula secundaria da origen a estructuras fundamentales. El telencéfalo forma los hemisferios cerebrales. El diencéfalo origina el tálamo e hipotálamo. El mesencéfalo desarrolla el techo y el tegmento. El metencéfalo forma la protuberancia y el cerebelo, un órgano crucial para la coordinación y el equilibrio. El mielencéfalo da origen al bulbo raquídeo. Durante este proceso se forman cavidades llamadas ventrículos, que contienen líquido cefalorraquídeo.

NEUROBLASTOS, GLIOBLASTOS, SINAPTOGÉNESIS
Del epitelio del tubo neural surgen neuroblastos y glioblastos. Los neuroblastos se diferencian en neuronas, mientras que los glioblastos dan origen a células gliales como astrocitos y oligodendrocitos. A medida que las neuronas se establecen, comienzan a formar sinapsis, un proceso llamado sinaptogénesis. Este proceso es esencial para crear redes neuronales funcionales que permitan el pensamiento, la sensibilidad y el movimiento.
MIELINIZACIÓN Y CRECIMIENTO AXONAL
La mielinización consiste en la formación de una vaina de mielina alrededor de los axones. En el sistema nervioso central esta función la realizan los oligodendrocitos, mientras que en el sistema nervioso periférico intervienen las células de Schwann. La mielina permite que los impulsos nerviosos viajen con gran velocidad. El crecimiento axonal ocurre cuando las prolongaciones de las neuronas se extienden hacia su destino, guiadas por señales químicas y físicas. Este proceso continúa incluso después del nacimiento.
ANOMALÍAS: ANENCEFALIA, HOLOPROSENCEFALIA, HIDROCEFALIA
La anencefalia ocurre cuando el neuroporo craneal no se cierra adecuadamente, lo que impide la formación del cerebro superior. La holoprosencefalia se presenta cuando el prosencéfalo no se divide correctamente, lo cual puede provocar alteraciones faciales y neurológicas de gravedad variable. La hidrocefalia se caracteriza por acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo dentro del sistema ventricular, lo que aumenta la presión intracraneal. Estas anomalías requieren diagnóstico temprano y, cuando es posible, tratamiento especializado.
